El siguiente artículo lo he publicado hoy en el fotolog como comentario de la imagen que también se incluye. He decidido publicarlo aquí en conmemoración del tercer aniversario del 11-M. Por la extensión, i tema que trata, creo que bien se merece aparecer también aquí.
Por cierto, acaban de reabrir miarroba después del movimiento de servidores de Estados Unidos a España. Parece que la cosa ha ido bien. Felicidades, en todo caso.
Buscando una imagen que representara la paz, no he sido capaz de encontrar ninguna que no estuviera politizada. Mejor dicho, he sido capaz de encontrar una, pero ya está increíblemente manida. No tengo nada contra las palomas (mejor palomas que gaviotas) pero se usan demasiado a menudo, y el origen es religioso. Pero que le vamos a hacer.
Como ya he dicho, muchos otros símbolos pacifistas están politizados. Si no mirad con los lazos. El lazo azul. Símbolo de la lucha unitaria contra ETA, era ayer símbolo de la manifestación unilateral del Partido Popular. El lema del “No a la guerra” es ahora otra arma arrojadiza del PSOE para responder a las increpancias del PP.
¿Significa eso que la paz está politizada? No, en absoluto. Los que utilizan los símbolos de la paz para legitimar su discurso o sus acciones no buscan la paz, buscan el orden bajo su poder. Buscan engañar y no convencer.
Hoy hace 3 años de la masacre del 11 de Marzo. Desde entonces, no ha pasado un día desde el que la masacre no haya sido utilizada por el gobierno y la oposición (más por la oposición) como arma política. Ni un solo día sin que la memoria de los muertos no haya sido utilizada para atacarse y desgastarse los unos a los otros. Ni uno sólo, sin las falacias de ciertos medios para intentar convencernos de mentidas que no se sostienen.
Antes del 11M, otra matanza se saldó con la vida de diez mil personas. El 11 de setiembre del 2001 el mundo observó como dos aviones se estrellaban contra las Torres Gemelas en Nueva York, en el peor ataque terrorista de la historia. En esta ocasión, el señor George W. Bush no se cortó ni un pelo a la hora de justificar futuras acciones militares y políticas muy cuestionables con la memoria de las víctimas de este atentado.
Y pudimos observar como con total impunidad se invadía Afganistán para derrocar un régimen que ellos mismos habían provocado; a Irak, para derrocar un dictador que ellos habían colocado en el poder; y observamos ahora los posibles objetivos para guerra futuras. En nombre de la paz y la democracia, justificaron con el 11S la “Ley Patriótica”, con las que recortaron las libertades civiles de su propio pueblo. Y cuantas otras atrocidades, como los vuelos secretos de la CIA o la cárcel de Guantánamo.
Los muertos de Madrid, los de Nueva York, las víctimas civiles de Afganistán, las de Irak, los chicos que mueren día tras día en Palestina, los niños soldado de Sierra Leona, las víctimas de ETA. Todos son los mismos muertos. Muertos de una guerra que no es la suya. De una guerra que les ha sido impuesta por el fanatismo y los intereses de unos a una mayoría que quiere la paz.
El terrorismo es una lacra. Pero la guerra también. Y el hambre, la explotación, la humillación, el analfabetismo, la desigualdad, la falta de libertad, la falta de expectativas, la desaparición de la esperanza. ¿El terrorismo es causa o consecuencia de los males del mundo? La paz no es sólo la ausencia de guerra. No hay paz sin libertad, sin educación, sin pan para llevarse a la boca, sin esperanza. La paz no se puede imponer ni forzar.
Mientras buscaba una imagen que representara la paz, me he dado cuenta que ninguna era realmente universal. No hay símbolos universales para la paz. Sólo la paz en si misma.
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